Caminando por la calle
llega el viento.
Susurra en mi oído
mi amada
brisa.
Me canta de amor,
agita mi cabello,
me envuelve en caricias,
me ama.
Ella viene, llega y se va,
para seguir amando,
a alguien más
que en la calle,
caminando,
abra su corazón,
y escuche al viento,
que es el carro
en el que
la brisa viene.
22 de febrero de 2015
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